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LOS PADRES Y PROFESORES SE SIENTEN A VECES SOBREEXIGIDOS Publicado Periódico Bilbao. Octubre 2004

10.01.2015 16:14

A menudo se dan situaciones en el día a día que generan malestar y conflictos internos. Muchas de ellas se entienden como “normales” por ser experiencias generalizadas que afectan a la mayor parte de la población pero…¿pueden evitarse?

 

¿Estaremos siendo autoritarios? ¿La comunicación con nuestros hijos es lo suficientemente fluida? ¿Somos demasiado exigentes? Estas son algunas de las preguntas que más preocupan a padres y educadores. La respuesta no es simple. De hecho, para poder solucionar estos pequeños conflictos, es necesario romper con multitud de actuaciones que se consideran “normales” y reflexionar.Al menos así lo entienden desde el Servicio de Salud Escolar del Ayuntamiento de Bilbao donde, desde hace años, además de otras tareas impulsan programas de Intervención Comunitaria para analizar cuales son los malestares de la vida cotidiana.La psicóliga Ana Sáenz, una de las profesionales del Servicio, desvela como funcionan.

-¿Qué son exactamente los Grupos de Intervención Comunitaria?

-Determinadas vivencias hacen sufrir a la gente y, sin embargo, se consideran normales porque “le pasan a todo el mundo”. Son situaciones difíciles de resolver ya que ni siquiera nos las cuestionamos, pero están ahí y nos hacen sentir mal. Los Grupos de Intervención Comunitaria son espacios de reflexión grupal en los que, a través de un programa sistematizado, se analizan esos malestares cotidianos para construir unos criterios de resolución.

¿Cómo encajan estos programas dentro de lo que conocemos por Salud?

-Digamos que están a medio camino entre la promoción de la salud y la asistencia, pues aunque no trabajamos con patologías, lo cierto es que tratamos de construir salud, de transformar la actitud ante las contradicciones de nuestro sistema social que nos afectan.

-¿A quien van dirigidos?

-A padres, madres, escolares, educadores y docentes.

-Pero haceis especial hincapié en el trabajo con adultos, ¿por qué?

-A través del trabajo con adultos estamos incidiendo en ellos y también en los más pequeños, ya que ponemos la mirada en las pautas educativas, los vínculos que se generan, lo emocional que hay detrás… Por ejemplo, algo muy generalizado es no hablar de los doloroso, de las penas normales del crecimiento. Una situación que condensa la complejidad de lo que estoy diciendo es el inicio de la escuela infantil. Se supone es que lo mejor es que un niño no llore, y no se le dice que es normal que le entren ganas de llorar por separarse de un ser querido y encontrarse en un nuevo ámbito. Al contrario, se le hace creer que todo es maravilloso, se le dice “que guay el cole”, que si vas a hacer nuevos amigos o cosas como “ya verás cuántas pinturas tienen. El niño va tragándose esa parte de dolor normal que no puede procesar y se dificulta su desarrollo. Si tanto educadores como padres, son conscientes de ésta y otras circunstancias, y las pueden trabajar, se favorece un crecimiento saludable.

-¿Cuál es vuestra metodología de trabajo?

Desarrollamos desde hace 18 años la metodología ProCC (Procesos Correctores Comunitarios) creada por el Centro Marie Langer. En ella se trabaja con el modelo de Grupo Formativo que, en pocas palabras consiste en que un profesional ayude a un grupo de personas a analizar cuestiones inquietantes del día a día. Se trata de un proceso en el que no sólo se tiene en cuenta el tema que se esté trabajando, sino también lo que se moviliza al hablar de él, las ansiedades que se van despertando, por ejemplo. Además, aunque es un espacio de reflexión abierto, no es algo improvisado: los Programas se elaboran a partir de las necesidades que vamos detectando y sistematizando en una investigación permanente.

¿Cuántas personas pueden participar como máximo en cada grupo¿?

-Los grupos no pueden ser de más de 30 participantes y generalmente suelen estar constituidos por unas 20 personas. Lo más importante es que normalmente quienes han participado se mantienen y al final solicitan otro Programa. En este sentido me gustaría señalar que varias personas que han participado en nuestras escuelas de Padres han conformado una Asociación, Osaginez-Crecer en Salud, para seguir trabajando sobre el modo de vida actual.

-Cuáles suelen ser las principales inquietudes de padres y profesores en lo referente a la educación de niños o adolescentes?

-Están preocupados por realizar bien su tarea, pero sienten que no es fácil. Tienen recursos educativos concretos, pero muchas veces les falta comprensión de lo que está pasando en las situaciones en las que quieren aplicarlos. Expresan mucha confusión y dudas, ya que hay multitud de cuestiones que no saben cómo resolver.Sienten impotencia, que la situación “se les va de las manos”.

-¿Por ejemplo?

-Pues por ejemplo las dificultades que surgen a la hora de ejercer autoridad. Los padres tienen que cuidar y atender las necesidades del crecimiento, pautando lo que corresponde a cada edad, trabajando las ansiedades normales.Para ello tienen que tomar las riendas, es decir, tienen que ejercer su autoridad, entendiendo ésta como una función que delimita, teniendo en cuenta las necesidades del pequeño y de los adultos. Sin embargo hoy en día hay mucho conflicto con este tema porque se identifica autoridad con autoritarismo, que solo se daría en el caso de no tener en cuenta esas necesidades. Como venimos de modelos autoritarios, los padres y profesores no quieren serlo, cosa que está muy bien, pero el problema es queno se ha construido un modelo de autoridad saludable. La mayoría de las veces, entonces, se dan situaciones en las que se deja hacer o se trata al niño como si fuera un par. No es raro ver a un adulto que trata al niño como si también lo fuera “tienes que entender que”, “vamos a negociar…”o situaciones a la par del niño, por ejemplo haciendo como que él también llora. El resultado final es la confusión, la distorsión que casi siempre deriva en una situación que se escapa de las manos “ya sabía yo que ibas a tal”o “mi hijo me puede”, etcétera.

-Cuáles son las conclusiones más importantes que habéis alcanzado?

-Que cada vez se necesitan más espacios sociales de reflexión donde poder trabajar grupalmente las dificultades y los costes en salud que el modo de vida actual genera, ya que la tendencia que se va imponiendo frena lo comunitarioy la capacidad que tenemos los humanos de transformación y cambio desde lo colectivo.

-Si alguien deseara participar en alguno de estos grupos, qué debería hacer?

-Pueden llamar al teléfono de Salud Escolar 944204453 o ponerse en contacto con el Equipo de Salud de la escuela o instituto de su hijo o hija.